martes, 7 de diciembre de 2021

ENTREVISTA LITERARIA A LA ESCRITORA SOLEDAD BARRUTI - AUTORA DEL LIBRO MAL COMIDOS

 lunes, 18 de noviembre de 2013

ENTREVISTA LITERARIA A LA ESCRITORA SOLEDAD BARRUTI - AUTORA DEL LIBRO MAL COMIDOS



Nos dejó varias impresiones Soledad en este tiempo en el que nos hemos contactado para realizar la entrevista. Su empuje e iniciativa como periodista se le nota que lo lleva en el alma. Y al realizar la nota y mientras transcurría la charla, deja flotando el enigma de sus textos de ficción que aún no fueron publicados. Claramente hay dos imágenes de Soledad, cuando habla de literatura, hace pausas, reflexiona, se inquieta, buscando el espacio acertado. Cuando se zambulle de lleno en sus investigación periodística, la que da nombre a su libro Mal Comidos, Soledad toma la velocidad de Messi en el área. no permite espacios, y no deja lugar a la interrupción. Se acomoda para desarrollar el concepto y cerrar la definición con sabiduría.
Además de todo, Soledad Barruti es muy humilde y en estos tiempos de "éxitos" hoy eso vale mucho. No está subida a ningún lugar, y eso habla excelente de ella, que con su humildad e inmensa belleza, nos deja material para debatir y aprender.


LLTVSoledad, nos podrías decir cuales  son los tres libros más importantes que leíste, o que mayormente te construyeron. 

SB: Tengo una bibliografía muy diversa. Te podría decir Las Olas de Virginia Wolff, Pedro Páramo (Juan Rulfo) y también Hiroshima (John Hersey).  

LLTV:  ¿Un libro que te haya marcado por siempre? 

SB: ¿Uno solo? Estos que te nombré seguro, pero te podría agregar autores que también me marcaron, como Silvina Ocampo. Yo soy más fanática de los autores que de libros específicamente. Agarro un autor y lo sigo. Porter (Katherine), Carson McCuller, Grace Paley, muchas mujeres. Y después de los hombres, Cheever, Salinger, Carver, el Carver de Principiantes, uno de los libros más hermosos que hay. Pero te repito soy de agarrar un autor y seguirlo.  

LLTV: Alguien me dijo alguna vez que para conocer un autor hay que necesariamente leer toda su obra.  

SB: Bueno, por eso es que yo no me fanatizo tanto con un libro, entro por un libro a un autor, a su universo, y por lo general no me defrauda. Pero ahora hablando con vos me doy cuenta de que hace mucho que no leo sólo por placer. Hiroshima y Maus (Art Spiegelman) por ejemplo fueron los únicos libros que leí que no tenían que ver con producción de alimentos en estos años. Porque durante dos años me la pasé leyendo ensayos periodísticos que tuvieran que ver con la cocina, con los movimientos rurales, con el campesinado, con la cultura indigenista, con economía también y con política argentina. Y el tiempo es sólo uno. De todos modos tampoco es que esos dos libros no tenían nada que ver: ambos hablan de la construcción y de la destrucción del mundo: uno es de la bomba atómica y el otro de Auschwitz. 

LLTV:  ¿En qué circunstancias escribís? 

SB: Mirá, pienso mucho antes de escribir. No escribo todos los días, estoy mucho tiempo escribiendo sin escribir. Y cuando me enchufo puedo escribir horas y horas sin parar. Escribo como si hiciera una catarsis, como si derramara los conceptos, las palabras y las ideas, de una manera bastante caótica. Y después corrijo, que es cuando mas disfruto el proceso de escribir: cuando empiezo a podar eso y volverlo un texto que tenga alguna lógica. Pero siempre escribo muchísimo más de lo que queda. Muy por demás, casi el triple… 

LLTV: Y escribís otras cosas más allá de investigaciones como Mal Comidos. 

SB: Si, por supuesto. Siempre escribí ficción, y tengo una novela que ya está terminada y mi acercamiento a la editorial, fue por mi novela. Yo se las acerqué, firmamos un contrato y después cuando les propuse este trabajo les pareció más comercial y mi novela quedó para mas adelante. 

LLTV: O sea que la vamos a conocer. 

SB: Si, si. Tengo además un libro de cuentos pero es otra cosa, muy ficción, nada que ver. Igualmente viste que la ficción y el periodismo, en lo que respecta a venta en este país no tiene comparación. Y en la ficción sé que no escribí Harry Potter (risas). Es más bien una novela de iniciación, como muy breve, que se yo…A mí me gusta pero sé que no es un libro comercial.  

LLTV: ¿Tenés manías en el ejercicio de la lectura, tipo forrar los libros, o marcarlos, etc? 

SB: (Se ríe muchísimo al responderla) Escribir todos los libros, los destruyo. Si un libro pasó por mis manos, todas las páginas se le salen, quedan subrayados con distintos colores. Los empiezo a leer y no me importa si lo que tengo al lado es una bic, un crayón, qué es, voy y lo empiezo a intervenir. Soy la persona menos indicada para prestarle un libro.  

LLTV: ¿Con qué personaje de qué libro te gustaría sentarte a tomar un café, para conocerlo y sacar algo mas de su personaje? 

SB: Con Frannie y Zooey los personajes de Salinger. Aunque en realidad con quien me hubiera gustado juntarme es con Salinger. Con él y con Clarise Lispector a quien amo profundamente. Pero creo que te contestaría otra cosa muy distinta mañana. Porque con la literatura me pasa eso: tengo días muy cambiantes. La literatura me toca las fibras más íntimas, me extasía realmente un autor, encontrar esa conexión en la lectura. Y sé que es irreal porque tengo muchos amigos escritores, porque mi pareja (Juan Ignacio Boido) es escritor también y su libro –El último joven- me conmueve profundamente y entiendo qué parte importante, fundamental suya está ahí, pero también entiendo que no es sólo eso. Las personas somos tanto más complejas que lo que podemos crear, que no se puede ver las obras como las personas.

Me resulta difícil explicar con claridad estos temas. Nunca pude con la literatura hacer una cosa muy conversada…¿viste que hay gente que se reúne con determinados amigos y hablan de literatura todo el tiempo? Para mí la lectura siempre fue un encuentro mas bien personal y que va mas de acuerdo al estado de ánimo, o al momento particular. Porque un libro puede hacerte entender mejor el mundo, entonces tiene que ver con las dudas que estás teniendo en ese momento.  

LLTV: ¿A qué personaje de qué libro te gustaría invitar a comer en tu casa, dispuesta a pasar un buen momento, y con perspectivas de divertirte? 

SB: Ufff…qué difícil. Lo tengo al autor del Último joven con todos sus personajes, todas las noches y nos divertimos mucho. 

LLTV¿Recordás qué libro te generó muchísima expectativa y te defraudó en la misma o mayor proporción? 

SB: Expiación de Mc Ewan. A mí Mc Ewan me gustaba mucho y hay cosas de él muy buenas. Jardín de Cemento es un libro increíble. Me hubiera gustado estar en esa casa, esa sensación de esos libros que los lees y después pensás que no vas a poder leer otro durante mucho, mucho tiempo. Y Expiación me pareció que iba a ser una maravilla y me enojó, me resultó obvio, me resultó manipulador, me resultó psicópata, me pareció horrible.

LLTV: Lo mataste…

SB: No, pará, tengo otro, Vieja Escuela de Tobías Wolff. Ese me dio muchas ganas de leerlo porque mi novela habla de unos chicos de un colegio, y en ese momento leí sobre esos temas, y ese libro también me dio un poco de enojo.

Y esperá porque tengo otro, La Invención de Morel (Adolfo Bioy Casarestambién me enojó.

LLTV: La Invención de Morel es un librazo…

SB: Ese es otro libro que leí y me puso de mal humor. Vos sabés que lo quería terminar y se me hizo eterno. Cuántas páginas tiene, 50 páginas y no lo podía terminar (Muy tentada de risa) 



LLTV: ¿Por qué te dedicaste a este tema de qué comemos basura todo el tiempo? 

SB: Primero es que atraparon muchos libros, muchas investigaciones, siento que el mejor periodismo que se escribió en los últimos años es el que se escribió y se investigó sobre la producción de alimentos. Periodistas como Michael Pollan, Frederick Kaufman, Michael Moss, periodistas que vienen a tratar de explicar el mundo, y las formas de construcción del mundo que estamos adoptando como mundo occidental alrededor de la producción de alimentos, y es absolutamente pertinente, porque la tierra se desdibuja, se transforma y se vuelve a articular a partir de la idea de un mundo de nueve mil millones de personas a las que darles de comer. Eso es lo que permanentemente dicen que hay detrás. Eso es por un lado la explicación mas global, mas político, social y cultural también del problema porque las sociedades se van transformando, las culturas se van perdiendo y la necesariedad de esas muchas personas también empiezan a ser cuestionadas en el momento en que se piensa un sistema productor de alimentos como el que se está imponiendo. Entonces esto trae toda esta camada de periodistas increíbles que escriben estos libros que a mí me resultaron sumamente atrapante. Los últimos 3 años estuve leyendo esto, un poco como curiosidad personal, un poco de paranoia también, de dónde viene lo que como, qué trae, qué efectos tiene sobre mí, sobre mi hijo. También sobre el medio ambiente. Tiene que ver con cosas inimaginables. Meter todo esto en un sistema global, siempre termina con la duda “¿Y acá qué pasa?”. Y en nuestro país es lo mismo, cómo se puede compara la producción de frutas en California con la que se hace acá. Qué pasa con un criadero, bueno tantas preguntas en la cabeza me fueron llevando a pensar que había que escribir un libro local con lo que sucede acá. Y un libro que empezara hablando de la comida, que tuviera que ver con la transformación radical, brutal y salvaje que tuvimos en nuestro país en torno a la producción de alimentos, y que sirviera  con los efectos arrolladores y brutales que sufrió nuestro país como territorio. 

LLTV: ¿Y cuál es el rol del Estado a partir de lo que vos describís? Vos con el libro lo ponés a discutir arriba de la mesa. ¿El Estado no hace nada, lo avala? Lo que vos contas de los pollos, que les inyectan antibióticos y sale un nivel de antibióticos tremendo y que pasa mas el gusto del antibiótico que del pollo, no sé si abarcas esta parte.  

SB: Si, si, todo el tiempo. Nuestros gobernantes son bastante brutos. Creo que hay una ignorancia muy grande alrededor de los efectos. Como los efectos de todos los sistemas productivos en la alteración de los alimentos, no tiene un efecto directo en vos. Vos comés pollo toda tu vida, y a los 50 años tenés un cáncer, es muy difícil determinar si ese cáncer te vino por ese pollo. Porque además ese pollo mezcla con el tomate, y se mezcla con la carne, y así. Si a tu hijo lo agarra una bacteria y lo mata, es muy difícil saber si esa bacteria salió de un corral de cerdos donde se les inyectó un antibiótico en forma crónica hasta desarrollar una superbacteria mutada. Es como un trabajo muy difícil de hacer que obviamente está hecha por científicos independientes de la manera mas precisa que se puede sin pensar en una causa y efecto directa, pero que está presentada y encuentra un combate radical de una industria enorme que avanza y está comandada por un establesiment científico muy poderoso al que el país respeta un montón. En nuestro país se piensa que realmente es ciencia o muerte. Ciencia mal aplicada y ciencia pensada como esto, como inyectar con antibiótico a un pollo para que sobreviva hasta el frigorífico. Entonces el Estado va un poco por detrás del conocimiento, y después por otro lado está absolutamente asociado a las corporaciones mas siniestras que hay alrededor de la distribución de la producción de la de alimentos. De pronto Cristina (Kirchner) habla en conferencia de prensa dándole la bienvenida a Monsanto y abriéndole las puertas de nuestro país, en el mismo momento que en Córdoba se está dando el primer juicio por fumigaciones en el país, en campos alrededor de estas producciones. Entonces hay una sociedad por un lado muy importante y un vínculo muy estrecho económico y político, y por otro lado hay una ignorancia enorme y una desidia muy grande porque también esa ignorancia se reviste de un sistema super eficaz y muy cuidadoso cuando tiene que ver con productos para la exportación.  

LLTV: Me imagino igual que no debe ser un problema de Argentina. 

SB: Si Walter, pero hay una diferencia muy grande porque en Argentina el cuestionamiento a estos sistemas, la crítica a estos sistemas y la información alrededor de estas producciones vienen sumamente demoradas. Cuando yo salí a decir de los antibióticos a los pollos me salieron a decir que eso no estaba comprobado. Todos los días, en todos los diarios del mundo, salen noticias sobre la industrias y el uso de antibióticos y cómo distintos Organismos les piden que cesen en el uso de antibióticos, cuáles son sus efectos. En nuestro país ni siquiera se sabe eso, y se toma como una novedad. Entonces estamos ante un escenario de mucha falta de información, de mucha ignorancia, y entonces nos tiene muy demorados en generar alternativas a estos sistemas desastrosos. Lograron que el pollo tenga mas colesterol que la carne de vaca.  

LLTV: También leia lo del Salmón que viene de Chile en condiciones parecidas, con otros países que estan involucrados en esto.  

SB: Si, el salmón de Chile. El salmón se empezó a producir en Chile porque en Noruega que era el país en que se producía históricamente este salmón industrial, se empezaron a poner un montón de condicionamientos y de normas para proteger no solo el medio ambiente de esos países, como a la salud de la ciudadanía. Entonces se empezó a restringir el uso de antibióticos. Entonces que hicieron los noruegos, lo mudaron a Chile y empezaron a hacer en sus costas lo que en el continente europeo no se podía. Ahora, ese producto que sale de las costas chilenas, en el mundo está absolutamente cuestionado. En Europa hay campañas, y acá no. Acá se lo considera un alimento premiun. Si en Internet buscás la campaña “Salmón industrial mata” te aparecen un montonazo de estudios que tienen que ver con esto y de comunicación directa. Podés ver la comparación ente salmón industrial y salmón salvaje y te salen unas cosas impresionantes.

LLTV: Ahora, con toda esta información, qué come Soledad Barruti. En mi caso tengo una hija chiquita que le fascina el pollo, qué hacés, como lo soluciona. Digo la gente en general que quiere comer mas sano.  

SB: Bueno vos en tu caso con una nena chiquita deberías comprarle en lugares alternativos de producción que existen, y en la capital hay. En el mercado de Bonpland te venden pollos que no están tratados con antibióticos y son mucho mas sano, se nota en el gusto, se nota en la textura. Y no son muchísimo mas caro, lo que pasa es que es cierto que no es accesible para todo el mundo. Por los lugares, porque no hay en todos lados… 

LLTV: …Bueno, ese es el punto, no existe facilidad de acceso a esos puntos de venta. 

SB: Por eso yo no terminé haciendo una guía de compras (risas). Era como dejar a la mitad de las personas afuera, sobre todo a las personas que no pueden elegir, por ejemplo los que se alimentan por medio del Estado. Me parece que lo importante era poner al sistema en crisis. A los que me preguntan les digo, andá al mercado de Bonpland pedí que te lo envíen a domicilio.  

LLTV: Una última pregunta, Soledad, y te advierto que es una pregunta obvia. ¿Se te arrimó algún político para llevar un proyecto de ley al Congreso o propiciar mayores controles.? 

SB: Si. Liliana Parada que es una diputada que tiene un proyecto de ley que se llama Proyecto de Ley macro de soberanía alimentaria, me invitó a la Cámara de Diputados. Estuve allí, la diputada tiene una cantidad de organizaciones que la acompañan y con el que desarrollaron el Proyecto de Ley para pensar un sistema alimentario mas justo y que de alimentos sanos para todos.


Soledad Barruti (Buenos Aires, 1981) es periodista y escritora. Ha escrito y trabajado sobre temas vinculados a la alimentación, y colabora en diferentes medios. Su relato Moisés fue publicado en Historias del sur del mundo, una antología argentina especialmente preparada para la Feria del Libro de Fráncfort en 2010. El sabor de Dios, su primera novela, será publicada por Planeta próximamente. Malcomidos es su primer libro de no ficción.

Entrevista: Walter Gómez

lunes, 6 de diciembre de 2021

ENTREVISTA LITERARIA A LA ACTRÍZ MARÍA IBARRETA - EXCLUSIVO PARA LA LETRA TAL VEZ -

 

ENTREVISTA LITERARIA A LA ACTRÍZ MARÍA IBARRETA - EXCLUSIVO PARA LA LETRA TAL VEZ -


 
 
LLTVMaría, nos podrías decir cuales fueron los tres libros mas importantes que leíste, o que mayormente te han constituido. 

MI: Historia Argentina de José María Rosa; Las Máscaras de Dios de Joseph Campbell; y Borges todo Borges. 

LLTV:  ¿Cuál fue el último libro que leíste? 

MI: Cultura para Todos, de Raanan Rein-Claudio Panella. 

LLTV:  ¿Escribís? 

MI: Si, ahora estoy escribiendo un guion para un documental: Enodrama Criollo.
 

LLTV: ¿Tenés manías en el ejercicio de la lectura?
 

MI: Sigo marcando, subrayando, datos que me interensan.
 

LLTV: ¿Con qué personaje de qué libro te gustaría sentarte a tomar un café, para conocerlo mas y sacar algo mas de su personaje?
 

MI: Elegiría a Ema Bovary (Madame Bovary- Gustave Flaubert).
 

LLTV: ¿A qué personaje de qué libro te gustaría invitar a comer en tu casa, dispuesta a pasar un buen momento, y con perspectivas de divertirte? 

MI: Beatriz (Las mujeres de Shaskespeare-Luis MelianLafinur).
 

LLTV¿Recordás qué libro te generó muchísima expectativa y te defraudó en la misma o mayor proporción? 

MI: El encuentro o desecuentro con un libro forma parte de un ritual y cuando elijo, ya estamos ligados. 

LLTV: ¿Un par de películas inolvidables? 

MI: El ciudadano de Orson Wells, Rocco y sus hermanos de Luchino Visconti, Gritos y Susurros de Ingmar Brgman, All that Jazz de Bob Fosse, El romance del Aniceto y la Francisca de Leonardo Favio. 

LLTV: ¿Qué significado tiene para vos Un Día de Verano  y contanos si cumplió hasta aquí con las expectativas que esperabas desde la recepción del público? 
 

MI: Escenificar un proyecto con mucha pasión y alegría, con actores y actrices de gran sensibilidad, con un director Alfredo Staffolani, un conocedor profundo de este autor y habitar el mundo de Fosse que resignifica temas aparentemente cotidianos con huellas existenciales.
 

LLTV: Qué proyecto inmediato tenes de aquí para el 2014. 

MI: En lo inmediato continuar con Un Día en el Verano y proyectar mi documental del que les hablaba antes.

ENTREVISTA LITERARIA A JULIETA ORTEGA - EXCLUSIVO PARA LA LETRA TAL VEZ -

 miércoles, 27 de noviembre de 2013

ENTREVISTA LITERARIA A JULIETA ORTEGA - EXCLUSIVO PARA LA LETRA TAL VEZ -




LLTVJulieta, nos podrías decir cuales  son los tres libros más importantes que leíste, o que mayormente te construyeron. 

JO: Los tres libros mas influyentes para mí... Me tendría que remontar a mis 20 años, cuando me mudo a Los Ángeles y empiezo a estudiar teatro. Strasberg en el Actors Studio debe haber sido el primero. A los veintipico, El Segundo Sexo de Simone de Beauvoir, fue la primera vez que leí sobre la condición de la mujer desde diversos puntos de vista. Causó gran impacto en mí en ese momento. Y el tercero, a los treinta años, cuando empiezo a leer sobre peronismo en los años 70 hasta la vuelta de la democracia, los tres tomos de La Voluntad de Caparrós y Anguita, abrieron un camino que siguió hasta mucho después, donde me dediqué durante bastante tiempo, a leer sobre el mismo tema. 

LLTV¿En qué circunstancia tuviste la primera sensación de que te ibas a dedicar a la actuación? 

JO: A los 12 años, sino antes, ya sabía que sería actriz. Mi madrina, Ana María Pichio, era una de la actrices más importantes de su generación y estuvo muy cerca durante mi pre adolescencia, siendo una enorme influencia para mí. 

LLTV:  ¿Cual fue el último libro que leíste? 

JO: El último libro que leí fue Los Enamorados de Alfred Hayes. Maravilloso. 


 

LLTV:  ¿Escribís?  

JO: Hace mucho que no escribo. Tengo una caja llena de diarios íntimos, entre mis 10 y 20 años. Solía escribir mucho, especialmente durante mi adolescencia y en los años que viví afuera. Supongo que me sentía sola. No había mucha gente con quien hablar. 

LLTV: ¿Tenés manías en el ejercicio de la lectura, tipo forrar los libros, o marcarlos, etc? 

JO: La única manía que tengo a la hora de leer, es marcar los libros. Puede ser una marca en una página entera, o subrayar un párrafo que no quisiera olvidar. 

LLTV: ¿Con qué personaje de qué libro te gustaría sentarte a tomar un café, para conocerlo y sacar algo mas de su personaje? 

JO: Sentarme con un personaje de un libro a conversar?... De alguna manera lo hice. Al leer a Pablo Ramos por primera vez, libros como El Origen de la Tristeza,  y La ley de la Ferocidad, lo busqué, y terminamos siendo amigos.  
 

LLTV: ¿A qué personaje de qué libro te gustaría invitar a comer en tu casa, dispuesta a pasar un buen momento, y con perspectivas de divertirte? 

JO: ¿Para divertirme? Invitaría a Bukowski!!!. El año pasado leí algunos de sus poemas, y este año CarteroFactotum y Mujeres, me convirtieron en una fanática suya. 
 

LLTV: ¿Recordás haberle leído a alguien en voz alta alguna vez, haber sostenido una lectura compartida?

JO: A mi hijo le leo en voz alta todas la noches. Ahora que él lee y muy bien, nos turnamos. Leemos un par de páginas cada uno.  

LLTV¿Recordás qué libro te generó muchísima expectativa y te defraudó en la misma o mayor proporción? 

JO: Un libro que me haya defraudado…(Piensa) Cuando no me interesan como pensaba, me cuesta terminarlos. Me pasó con Alice Munro. También he leído muchas autobiografías de músicos y actores (Brando, Miles Davis, Patti Smith, Bob Dylan), y me pasó que me interese mucho más, por ejemplo, la de Miles Davis, de quien no era fan, y menos la de Dylan, habiendo tenido mas expectativas con ésta última. 

LLTV: ¿Qué libro te marcó algo para siempre y por qué?

JO: Alejandra Pizarnik me marcó mucho. Especialmente Diarios. 

LLTV: ¿Cuales son los tres mejores discos que escuchaste en tu vida? 

JO: ¿Mejores discos? Uh... eso es difícil. Tuve épocas. George Harrison y su "All things Must Pass" está entre mis discos favoritos de todos los tiempos. Los Beatles, sin duda. Charly García. Soy fan del hip hop, el soul y la música negra en general. Pero también amo a Fiona Apple, por ejemplo. Su disco "Tidal" me parece brillante. 

 

LLTV: Una película preferida 

JO: Mi película favorita… El Romance del Aniceto y la Francisca, de Favio. Cuando era estudiante de teatro ví y amé todas las películas de Elia Kazan: Baby DollUn Tranvía Llamado Deseo, Al este del ParaísoNido de Ratas. Cuando vuelvo a Argentina, descubro a Leonardo Favio. Y me enamoré de su cine. También me gustan mucho Crónica de un Niño Solo y Soñar, Soñar. Hoy me gusta ver junto a mi hijo, Donde viven los monstruos de Spike Jonze. 

LLTV: ¿Un sueño? 

JO: ¿Un sueño? …Sin dudas, volver a enamorarme. 

LLTV: ¿Un arrepentimiento? 

JO: Un arrepentimiento... No conocer a Bukowski en la época que vivía en Los Ángeles!  

LLTV: Julieta, la última. ¿Podes contarnos en qué proyectos estas trabajando con vista al 2014? 

JO: Estoy filmando una miniserie de 13 capítulos dirigida por Sabrina Farji, para el 2014. Y en Febrero empiezo a grabar un programa de conversaciones con distintas mujeres, una especie de búsqueda mía, de meterme con temas que me interesan sobre el mundo de las mujeres, que me hermana a tantas otras.. Lo produce Glamorama y es para Cosmopolitan.

Entrevista: Walter Gómez

ENTREVISTA LITERARIA A LA ACTRIZ ESPAÑOLA MADAY MÉNDEZ

 jueves, 27 de febrero de 2014

ENTREVISTA LITERARIA A LA ACTRIZ ESPAÑOLA MADAY MÉNDEZ


Foto: Manolo Pavón
LLTV: Los tres libros mas importantes que hayas leído o que mayormente te constituyeron como persona

 MM: Ay… pero esa pregunta es tremenda!!! Es muy difícil de responder. Yo que sé, hay muchos libros que llegaron a mis manos en momentos claves… Así, el primero que se me ocurre es La Metamorfosis de Kafka. Fue el primer libro que leí de una sola sentada. Me voló la cabeza. Tuve la suerte de tener una profesora de filosofía a los 14 años de esas que te descubren mundos, más allá de dictarte el temario. En aquel momento era sorprendente para mí que una asignatura no tuviera una evaluación formal. Ella nos enseñaba sobre Kant, pero nos examinaba haciéndonos pruebas acerca de lecturas.  Nos hacía leer y en el examen nos invitaba a explayarnos sobre impresiones y enseñanzas que nos habían dejado esos libros. Y Metamorfosis fue un viaje de ida. Quedé atrapada en esa angustia e impotencia de una manera feroz. Desde entonces Kafka fue un autor que busqué siempre en las librerías.

Otro libro que me viene a la cabeza de manera inevitable, claro, es El diario de Ana Frank. Era una niña cuando lo leí, tenía casi la misma edad que Ana por lo que entendía muy bien algunas cosas que le pasaban y que eran propias de su edad. Los chicos… La familia… Y a la vez había un abismo inmenso entre esa chica y yo. Esa injusticia me oprimía el pecho. Es brutal ese libro, tan lleno de ternura y desolación que te deja totalmente noqueado. Es una buena manera de acercarte a las consecuencias de una persecución tan incomprensible. A lo humano que va más allá de las estadísticas y los dimes y diretes de los libros de historia.

Y un tercero… A ver… En esta línea de agarrar un libro devorármelo sin contemplaciones me viene a la cabeza Ensayo sobre la Ceguera de Saramago. Es muy loco porque leí este libro un verano maravilloso en el que me pasé unos días tirada al sol, ¡cosa que estaba necesitando con urgencia! Yo soy Canaria, isleña, pero por esas cosas de la vida estoy la mayor parte del tiempo muy lejos del mar y lo padezco mucho. Entonces ese verano pasé unos días de paz y tranquilidad maravillosos. En mucha soledad el mar, Saramago y yo. El contraste entre esa ligereza del verano Canario, la brisa de los vientos alisios que refrescan las islas, el sonido de las olas y la sordidez de Ensayo sobre la ceguera fueron una droga. ¿Viste que la puntuación, o más bien la falta de ella, que emplea Saramago es rarísima?. Es como una metáfora de la crudeza o del peligro de una sociedad enferma, está despojado de cualquier adorno o ayuda. Solo las palabras una detrás de la otra. Toda esa caída en picado de las esperanzas y los valores, o su replanteo… No sé, es una lectura que está llena de sombras y que te hace pensar irreversiblemente que no vamos bien. El individualismo en el que estamos inmersos porque nos sentimos tan fuertes y capaces es una ilusión. Ese libro me hacía pensar que está bueno encontrar lugares de soledad, de recogimiento, de fuerza única y personal, porque sí, vinimos solos y estamos solos y todo lo que quieras, pero sin el concepto de grupo, de entidad colectiva, nos convertimos en salvajes. Saramago despoja a los personajes del sentido de la vista, solo eso, y el desastre es insalvable. Tomé esa lectura como una lección y la verdad es que siento que me hizo menos huraña. Yo soy actriz y ¿viste que en el teatro se trabaja mucho en grupo? Pues esa convivencia… ¡marca la diferencia! Te juro, tanto respecto al resultado como al proceso  de creación. Gracias a Saramago soy más cuidadosa, o trato, ¡al menos por puro terror! (Risas). 

LLTV: ¿En qué circunstancia tuviste la primera sensación de que tu destino era la actuación? 

MM: ¡Yo es que actúo desde que tengo uso de razón! Así es que no puedo hablarte de ese momento revelador que muchos compañeros vivieron. Para mí no podía ser de otro modo, era más fuerte que yo. El mundo de fantasía que te regala la actuación es como el mejor de los bombones suizos: ¡muy difícil de rechazar! Lo que sí hubo fueron momentos determinantes en cuanto a las decisiones que te obliga a tomar la profesión. Por ejemplo y para empezar elegirla profundamente con todas sus consecuencias, para seguir ¡pelearte con la familia por ello! (Risas) Y es que la incertidumbre, que elegimos por defecto, pone los pelos de punta a los que nos quieren, no es para menos. Por suerte hoy día mis padres comprenden y apoyan este camino y eso es un fuerte impulso para mí. ¡Ha sido una gran conquista! 

LLTV: ¿Último libro que leíste? 

MM: Terminé hace poco un libro que había comenzado y abandonado hace un tiempo. Eso es algo que me ocurre a menudo… Comienzo uno, otro… y la elección se va decantando por sí sola. Al cabo del tiempo los rescato y fue el caso de Conversaciones Conmigo Mismo de Nelson Mandela. Es apasionante leer esas cartas, diarios y todo tipo de pensamientos de un hombre tan inmenso. Ahora estoy con La Historia de las Panteras y de algunos de los Animales Conversos de Osvaldo Sabino y con un libro de cuentos de Carver. 

LLTV: ¿Qué libro te marcó algo para siempre y por qué? 

MM: Mmm... voy a pecar, te diré que El Principito. (Risas). 

LLTV: Tranquila, no sos la primera que responde El Principito… 

MM: Será infantil, predecible o tonto pero es un librito que adoro y que siempre me acompaña. Tengo una edición regalada y dedicada por un amigo de hace muchos años, en ella Eusebio me pide que no olvide el secreto del zorro. El libro y esa dedicatoria me recuerdan quién soy y quién puedo ser. Una cada vez distinta consecuencia de mis elecciones y de cómo decido mirar el mundo. 

LLTV:¿ En qué circunstancias escribís? 

MM: ¿Sabes que hace años que escribo muy poco? Es una pena… Antes lo hacía muchísimo. Ahora lo que más puedo llegar a escribir son diarios de personajes. Palabras, pensamientos, imágenes de los personajes que interpreto como un intento de acercarme a sus mundos. Hace poco estuve en la habitación de mi infancia y me reencontré con un diario que escribí a los doce años. Me sorprendió encontrar que en ese entonces tratara de escribir diálogos de teatro. Te imaginarás, apenas aparecía un conflicto entre fuerzas pero eso ya me pareció un montón. Me hizo dar cuenta que extraño la escritura y que quizás el siguiente puerto sea acercarme al estudio para la dramaturgia de obras teatrales.  

LLTV: ¿Tenés manías en el ejercicio de la lectura? 

MM: La verdad que no. Puedo leer en cualquier parte. Obviamente escogiendo lo mas adecuado a cada circunstancia. Por ejemplo para el transporte público relatos cortos, sin duda. Los trayectos y la furia caótica de ésta ciudad no dan para más. ¡Eso si llegas a tener oportunidad de sacar el librito del bolso!

LLTV: ¿A qué personaje de qué libro invitarías a tomar un café con el objeto de conocerlo más profundamente? 

MM: A ver… ¡Uy no, pensé en Dorian Gray! ¿Qué soy, masoquista? (Risas) Supongo que  me vino a la cabeza porque su nombre está en el título de la novela, pero vamos a algo menos inquietante… ¡Ya sé! Dirás que soy una cursi y que no está bueno que te responda con un personaje extraído de un bestseller. ¡Por dios, desperdiciar una oportunidad así para dármelas de intelectual! (Risas). Pues si algo no soy es una intelectual, para ser honesta, así que ¿sabes con quién me juntaría una tarde cerca de una buena cocina? Con la protagonista de Cómo Agua para Chocolate de Laura Esquivel. No me considero una romántica pero esa historia de amor imposible que perdura y perdura y perdura en el tiempo a pesar de todos los obstáculos y prohibiciones puede conmigo. ¿Cómo se puede amar así? Bueno, quisiera saberlo, así que la haría hablar sobre ello mientras me enseña a preparar algunos platos mexicanos. Cada vez que tengo que picar cebolla en cantidades industriales, para no llorar corto una al medio y me la pongo en la cabeza encima de un paño de cocina, y le doy las gracias a esa mujer por el truco. ¡Con suerte podría aprender otros! 
Foto de Fernando Giani

LLTV: ¿Recordás qué libro te generó muchísima expectativa y te defraudó en la misma o mayor proporción? 

MM: Mira, más bien he podido defraudarme a mi misma como lectora. Me pasa a menudo, con esto de leer en simultáneo, que voy dejando algunos libros por los rincones. ¡Les cubre el polvo hasta que los rescato del olvido! Pero es siempre una cuestión mía, de mi estar en mil cosas a la vez. No de las lecturas. Si algo tiene cualquier libro es cosas para dejarte.  

LLTV: ¿Tiene escritores que puedan llamarse referentes? 

MM: Pues eso va variando. Depende mucho del momento. A ver… autores con los que me la haya agarrado mal… En la preadolescencia, ponle, me devoraba todo lo que encontraba de Alberto Vázquez Figueroa. Durante el secundario fueron Kafka o George Orwell. En la época universitaria no paraba de leer a Cortázar, mucho también a García Cabrera. ¡Ah! ¡Y me obsesioné con Conan Doyle! (Risas) ¡Se me había olvidado eso! También descubrí tardíamente a Tolkien, que ahora está todo el business de las películas de Peter Jackson pero te digo, El Señor de los Anillos, El Hobbit, el Silmarillión son para mí una clase magistral de fantasía y buen gusto. Más tarde fueron Murakami, Maupassant… y siempre, absolutamente siempre, Chéjov. Sus cuentos son pequeñas joyitas. Ni qué decir Shakespeare. ¿Y Lorca? ¡Romancero gitano en la mesita de luz por siempre jamás! 

LLTV: ¿Qué cosa es lo que más te sorprende de la humanidad? 

MM: Es muy abierta esa pregunta ¿no? Como que me puedo ir hacia cualquier lado. Mira, están pasando unas cosas a nuestro alrededor… que son escalofriantes. La persecución y agresión a la comunidad gay, por ejemplo, es algo que no pensaba encontrar así de rabioso en estos tiempos y en cambio ocurre con una constancia y salvajismo de auténtico terror. Lo que ocurrió hace poco en España con las autoridades disparando balas de goma, cartuchos de fogueo y botes de humo a inmigrantes que nadaban tratando de alcanzar una playa de Ceuta y que terminó con quince muertos me da pánico y muchísima vergüenza. ¿Qué nos está pasando? ¿Por qué lo sorpresivo es que los límites de la falta de humanidad cada vez se corren más? ¡En lugar de que la sorpresa sea por descubrirnos desafiándonos personal y colectivamente cada día! La obra que estamos haciendo los domingos en Timbre 4 “Perro (un cuento rural)” intenta retratar la brutalidad humana en unos personajes chiquitos y dentro de un cuento más chiquito aún. En él queremos hablar de que ésta pérdida de sensibilidad por el otro, en pos del propio bienestar o en defensa de principios sacados de no se qué lugar, está en todas partes. Y el mensaje esperanzador sería que desde los lugares menos pensados, por parecer pequeños o poco importantes, podemos ir dando pasos hacia un mundo menos hostil y con suerte empezaremos a creer de corazón que la felicidad del otro es el combustible necesario para alcanzar la propia. 

LLTV: ¿Qué nos podés contar sobre la obra “Perro, Un Cuento Rural” (*) obra que se presenta todos los Domingos, 18.30, en Timbre 4Boedo 640, CABA Y cuáles son las expectativas en cuanto a la recepción del público en una segunda temporada como la que están presentando?

MM: Pues te digo que todos y cada uno de los que hacemos Perro, desde el director, el equipo artístico, el técnico, el de producción hasta el colega que graba los videos, estamos viviendo un idilio amoroso con la obra y con todos los otros compañeros que es una cosa que no se puede aguantar!! (Risas) Me río, pero te digo que es uno de los secretos, a mi entender, que hace que el público que se acerca al teatro salga tocado de la función. Todos defendemos la obra con el cuchillo entre los dientes y con un cariño… ¡que quita el sentido! Hay mucho corazón ahí, amamos contar ese cuento de manera que la historia está por encima de todo y de todos. Me siento tremendamente afortunada por formar parte de este grupo, y lo digo en cuanto a lo humano y a lo creativo, y por tener la suerte de encarnar a Leyla, que es un bombón de personaje. La obra que escribió Hernán Grinstein ¡no tiene desperdicio! -como diríamos en España-. Es una piedra preciosa hecha cuento... hecha teatro y juego. Es muy bonita, está llena de humor, de amor, de poesía, de patetismo, de ternura y de carne… de tantas cosas… Queremos que durante esta temporada en Timbre 4 vengan muchos a verla para que después nos cuenten qué les pasó, que el Domingo da mucho para tomarse un vino después de la función y compartir, ¿o no?. 

LLTV: ¿Estás trabajando en algún proyecto para este año aparte de la obra Perro, Un Cuento Rural? 

MM: Ahora mismo estamos haciendo la cuarta temporada de “Granos de Uva en el Paladar”, de Susana Hornos y Zaida Rico. La obra reivindica con mucha poesía las vidas, esfuerzos y luchas de quienes padecieron la dictadura franquista en España. Es un lindo homenaje y nuestra forma de estar también en la lucha. Vamos los jueves a las 21 horas en el Teatro El Extranjero (Valentín Gómez 3378) tan solo durante los meses de Febrero y Marzo. Es muy probable que la última oportunidad de ver la obra en Buenos Aires sea el 27 de Marzo, aviso. Y es que ya se representó mucho en esta ciudad, muchas personas se acercaron a diferentes teatros y se quedaron a charlarnos después sobre sus propias historias de pérdidas y resistencia. Ahora queremos que se vengan aquellos que todavía no la vieron y los que tienen ganas de hacerlo de vuelta, para despedirnos con alegría y con la esperanza y el deseo puestos en poder por fin mostrarla en España.

Otro proyecto es “Vos me decís que esto no es morir” de Diego Faturos, que estrena el 21 de Marzo también en Timbre 4. Estaremos los Viernes a las 23.15 en la sala de Boedo. La obra es un delirio genial inspirado en los derroteros que siguió el cadáver de Eva Perón durante los años en que estuvo desaparecido. Los actores trabajamos a partir de ese disparador y surgió todo un imaginario que Diego, como dramaturgo y director, elaboró construyendo un universo muy loco y divertido que, además, te deja pensando.

Te hago el resumen: Jueves solo durante Febrero y Marzo “Granos de Uva en el Paladar”, Viernes “Vos me decís que esto no es morir” y Domingos hasta Julio “Perro (un cuento rural)”. ¡Elige el orden pero vente a todas, eh! (Risas)



Tinerfeña de origen, Maday Méndez comenzó a trabajar como actriz de manera professional a sus 19 años. Tras varios años de trayectoria teatral en la ciudad de Salamanca y después de iniciarse en el campo audiovisual con directores como Rodrigo Cortés o Carlos Therón, se traslada a Madrid, dónde profundiza su formación de la mano del maestro de actores Juan Carlos Corazza - estrenando bajo su dirección Imágenes de Comedia y Tragedia-. Entrena con muchos otros como Augusto Fernandes, Manuel Morón o Catalina Lladó y trabaja en el campo audiovisual y en el teatral bajo la batuta de diversos directores -se destacan Calígula de Camus, dirigida por Jorge Serra, Pequeña Pieza Psicopática de Federico Roca, dirigida por Hernán Grinstein o La chica de ayer, Antena 3 TV-. 

Ya radicada en Buenos Aires la hemos visto en obras como Gabinete B.A. /por otro lado vos, dirigida por Macarena Trigo, A puerta cerrada, dirigida por Serge Nicolaï  -obra con la que realizó temporada en el Théâtre du Soleil (París)- o Llueve en Barcelona, dirigida por Yoska Lázaro. Comienza a interesarse por la dirección teatral y el couch actoral, participó como asistente de dirección y actriz reemplazante en el montaje de Timbre 4 No abras los ojos, dirigido por Lorena Barutta, y entrena de manera regular con su maestro Claudio Tolcachir. 

Actualmente forma parte del elenco de Perro (un cuento rural), de Hernán Grinstein, Granos de uva en el paladar, de Susana Hornos y Zaida Rico y Vos me decís que esto no es morir, de Diego Faturos.

viernes, 3 de diciembre de 2021

ENTREVISTA LITERARIA A MARCELO CAMPANER - AUTOR DEL LIBRO LAS CARAS DE LA REDONDA -

 miércoles, 19 de marzo de 2014

ENTREVISTA LITERARIA A MARCELO CAMPANER - AUTOR DEL LIBRO LAS CARAS DE LA REDONDA -




 
LLTV: ¿Qué es lo que hizo que vos que trabajaste como psicólogo deportivo en las inferiores de un club (Racing), escribieras un libro sobre historias de fútbol? Estamos hablando de Las Caras de la Redonda. 

MC: Es una pregunta que abarca varias al mismo tiempo. En este caso la cuestión del psicólogo queda totalmente corrida de lado, más que utilizarla en un cuento que justamente se llama “Un Partido de Locos”, donde el destino del Hospital Borda se define en un partido de fútbol. Justamente, entre locos que defienden la causa, y psiquiatras de primer año que están de paso. Pero pasan cosas que son desopilantes, porque toca muchas cosas que uno vivió ahí adentro. Lo que es la política adentro del hospital, los jefes de servicio, y justamente hay un psicólogo que se pone el equipo de los locos al hombro, y juega para los locos. Resumidamente es el único arañazo que te puedo contar, que tiene este libro de 10 cuentos. El fútbol es de alguna manera la excusa. Más que el fútbol, es la pelota. Lo subrayo en un cuento, y lo digo sin mencionarlo en el resto, la diferencia entre jugar a la pelota y jugar al fútbol. Yo vivía en un barrio donde pasaba un auto cada 20 minutos. Entonces, jugar a la pelota es otra cosa. Hoy en día llevás a tu pibe a jugar al fútbol, y le enseñan a jugar al fútbol. ¿Qué es jugar al fútbol? Aprender sistemas de defensa, tácticas de ataque, hay un director técnico de afuera que te indica qué tenés que hacer y que no tenés que hacer. Jugar a la pelota es otra historia. Jugabas contra la pared, jugabas contra el cordón de la vereda, jugar a la pelota es parar el partido porque pasa un auto, es aprovechar a tu favor los accidentes geográficos, como un árbol plantado en el medio de la cancha. Existe una sensación de libertad, de sentirse dueño de uno mismo expresado en ese caos, donde no existen las posiciones claramente definidas, por lo que no significa que se juegue en un completo desorden.  Y el hilo conductor que atraviesan los cuentos es que si no había pelota, no había mucha cosa para hacer. Entonces rescatar todo eso que habíamos perdido, que era la vida de los pibes de barrio donde la puerta de calle era como una especie de lámina muy finita, me encargo de marcar siempre esto. Que la puerta estaba siempre abierta, y entre el afuera y el adentro, casi no había una diferencia. Entonces hay muchas imágenes que tratan de volcarse en estos cuentos. Aparecen los inmigrantes, las casas bajas, los pibes que te fueron formando en el barrio que eran más grande que vos, una etapa de vida. De hecho hay un cuento que habla puntualmente de cuando se viene la dictadura. Se detiene un partido y se detiene otra cosa, donde se paraba el partido cada vez que pasaba un auto. De pronto se detiene el partido porque aparecen 3 unidades del ejército. Y ahí aparece otra cosa o pretende dar cuenta de lo que se viene. Se llama “Una cuestión de tiempo”, es una metáfora, el cuento es una enorme metáfora, se detiene el partido, pero también se detiene el tiempo y se congela todo. 

LLTV: Es tu primer libro de narrativa. ¿En qué momentos lo escribiste, cómo fue saliendo? 

MC: Es mi primer libro de narrativa. Ya tenía la ventaja de tener 3 cuentos escritos en mi cabeza, era como decía Cortázar en un reportaje “Solamente había que pasarlos a lenguaje”. O sea que había que sentarse y ponerse a escribirlo. Y el resto de los cuentos…es un permiso que uno se da. Lo sorpresivo finalmente viene, después de todo, es lo que creo te pasa a vos con La Letra Tal Vez. Lo sorpresivo son las devoluciones que aparecen en la página del libro de la gente que lee los cuentos. Uno no tiene noción de hasta dónde puede llegar lo que se escribió. Cuando me senté a escribir era una especie de deuda que tenía conmigo de querer darle cierta concreción en papel de algo que tenía en la cabeza. En definitiva quiero decir que me divertí mucho escribiendo este libro. No veía la hora de sentarme a escribir por pensar en lo que me iba a pasar. El que escribe, sabe que al momento de escribir, algo bueno le va a pasar.  

LLTV: Si te parece nos gustaría hacerte algunas preguntas literarias, nuestra Entrevista Literaria. 

MC: Adelante. 

LLTV: Los tres libros mas importantes que hayas leído o que mayormente te constituyeron como persona. 

MC: Hubo etapas, pero los que me marcaron fueron, primero Corazón de Edmundo de Amicis. Sin darme cuenta tiene una historia ese libro, porque hay una historia personal de vida. Un abandono paterno cuando tengo 3 años. Y en ese libro, me encuentro con algo parecido, un niño buscando al padre. Lo leí en 1975 a mis 9 años y fue mi primer libro. Después hay un salto, son etapas de la vida. Yo no era de leer, justamente lo mío era estar en la calle todo el día y la pelota. Yo escuchaba los pelotazos en el portón y no me sentaban ni a palos a hacer nada. Mi madre leía mucho, tenía la colección “Los Clasicos” de tapa roja, de hojas muy finitas y protegidos por una caja de plástico también roja. A los quince años, mi inolvidable profesora de Literatura Antonia Peña, a quien recuerdo siempre y cuando la veo me encargo de agradecerle su insistencia por la lectura. Nos leía a Borges. La recuerdo parada en medio de la clase diciendo: “¡el castellano es rico!”. Recién a los 20 años empiezo a retomar la literatura más allá de la formación de la facultad. Y allí leo mucho a Boris Vian, Que Se Mueran los Feos, El Arrancacorazones, por ejemplo. Yo me juntaba mucho con una compañera que había conocido haciendo el Ciclo Básico. Como libro te podía nombrar La Espuma de los Días. Y más adelante, más avanzado ya me enganché con las biografías, de ver cómo terminan estos personajes. Y finalmente, te puedo decir Los Cuentos de Edgar Allan Poe, la manera oscura y siniestra en que terminan los cuentos. Fueron tres etapas de mi vida, como una pirámide.

Después hay una infinidad de autores y de libros, argentinos en particular, latinoamericanos, portugueses y españoles. Españoles leí hace poquito a Matilde Asensi, a Pérez-Reverte, Almudena Grandez, Unamuno. Ahora pedir nombrar tres libros es injusto, porque pedir hablar de libros es como el currículum vitae de uno… 

LLTV: Varios nos recriminan esto. 

MC: Yo quiero que quede registrado el reclamo, así con el dedo en la mesa (risas). Es que después llego a casa, miro la biblioteca y empiezo, cómo me olvidé de este. Hay muchísimos, hay mexicanos, chilenos, de Carlos Ruiz Zafón que es español, por ejemplo  tiene una trilogía muy linda La Sombra del Viento. El Origen Perdido de Matilde Asensi también es muy bueno. Pero son muchísimos, Abelardo Castillo, Alberto Laiseca, José Pablo Feinmann. Esto de elegir un libro es lo que constituyó en ese momento de tu vida ese libro. Entonces haber leído a Boris Vian, a Edmundo de Amichis en aquella época, y después a Edgar Allan Poe. Tan opuestos uno al otro… 


 
LLTV:¿ En qué circunstancias escribís? 

MC: Voy a empezar de atrás para adelante. La última que descubrí, que me parece mas práctica, me compré un grabador chiquito, entonces por ahí uno lo dice y lo tiene grabado. No lo tenía incorporado, pero esto surgió a partir de un recuerdo infantil de mi vieja grabándonos cantando en la mesa o hablando cualquier cosa, ella lo hacía sin que nosotros nos diéramos cuenta, eso también para recordar el tono y el timbre de la voz cuando éramos chicos. Y esto me parece un recurso rápido y viendo esta pregunta que me hacés como forma de escritura, me levanto muy temprano a la mañana, a partir de la 6 de la mañana, puedo estar sentado escribiendo cuando todos duermen, y también cuando todos se van a dormir. Hoy por una cuestión de vida organizativa, creo que estoy supeditado a esto y no tengo mucha escapatoria. Me pasa por ahí que no tengo mucho tiempo durante el día. O tal vez entre un paciente y otro se me puede ocurrir algo, y ahí escribo a la vieja usanza, papel y lápiz. Lo ideal por ahí es la computadora porque se hace más fácil, pero suelo escribir con birome y después tengo cada mescolanza. No sé a veces qué cosa va primero, le pongo números arriba, pero cuando escribo a mano podes encontrar de todo. Flechas que van del primer renglón al último, es un enredo total, pero es hermoso. Lo lindo es que la escritura te sorprende en cualquier momento del día, hasta haciendo las compras.  

LLTV: ¿Qué libro te marcó algo para siempre y por qué? 

MC: …(Se queda pensando varios segundos…) Qué pregunta esa. La Carretera, de Cormac Mc Carthy. Me marco, me angustio y me aterra pensar si eso llega a pasar. Como libro que me marco y mucho, podría ser ese.
 

LLTV:¿Recordás qué libro te generó muchísima expectativa y te defraudó en     la misma o mayor proporción? 

MC: Me parece que me voy a poner a muchos en contra pero me pasó con clásicos por ahí… 

LLTV: Pero si el autor ya está muerto no te va a salir a cruzar…(Risas). 

MC: No seguro, no me va a decir nada. Te voy a confesar qué es lo que me pasa. Ante la pregunta se me hace un embudo, que hasta que termino de filtrar, tengo que asentar la idea. El tema es cuando no te acordás ni siquiera el título del libro. Me pasó con uno de Saramago. Me pasó con Ulises de Joyce. Me lo regalaron hace como 20 años y creo que voy por la cuarta hoja. Debe ser interesante, pero he encontrado autores que han sacado libros para entender Ulises, lo que me parece más inconcebible todavía. Yo no puedo entender que un tipo saque un libro que sea como un manual de instrucciones para entender el Ulises. Y yo creo que tiene que ver con esto de mistificar, pero me parece que hay que acercarse como escritor de otra manera. Por ahí, como dice Lacan, a Joyce la escritura lo salvó de la locura. Buenísimo por Joyce, pero el tipo que va a la librería y le dicen “Lee esto que es fabuloso”…Me resulta como demasiada bambolla. Es como que hay que leer esto porque está de moda, como que no podes no leer a este fulano. Y no sé si es tan así. Un libro que no te deja nada en la cuarta hoja, es complicado. Yo creo que si uno escarba un poquito en cada lector, no sé si Ulises es para tanto, pero bueno, es el desenmascaramiento que me gusta a mí.

Cuando escribí este libro me propuse ser lo mas llano posible, y releyéndolo y compartiéndolo con los mas allegados, me bajaban a tierra. Acercar a la lectura a aquellos que no la tienen como habito. Entonces no podes escribir en difícil cuando tratas de reflejar un barrio. La literatura debería ser otra cosa, bajar un poco mas y entrar por muchos otros lugares. Me gustan más los libros de papel, pero también de carne y hueso (Risas). 

LLTV: ¿A qué personaje de qué libro invitarías a tu casa a comer un asado con el ánimo de divertirte? 

MC: Ya lo tengo. Hay un personaje que se llama Fermín, en la trilogía de Calos Ruiz Zafón. Es un tipo que lo encuentran en la calle, es un linyera, que le dan laburo en una librería, y detrás del semblante del linyerismo hay una cosa muy interesante. A ese personaje más que a un asado, me lo llevo a vivir a mi casa.  

LLTV: ¿A qué personaje de qué libro invitarías a tomar un café, con el ánimo de conocerlo un poco más? 

MC: Te nombré a Matilde Asensi y ella tiene una Trilogía, La vida extraordinaria de  Martín Ojo de Plata donde el personaje principal se desdobla entre hombre y mujer. Es un terrible pirata por un lado y una hermosa y sensual mujer, la misma persona. También la invitaría a vivir conmigo en mi casa (Risas). Aprender a manejar una espada y terminar siendo un gran espadachín siendo mujer, ponerse unas fajas en las tetas para no ser descubierta y poder manejar toda una tripulación adentro de un barco como si fuese el capitán más temido del Caribe. Y por otro lado los sentimientos, la suavidad y la ternura de una mujer, ya que se enamora de un chico que se ofrece a servirla en sus hazañas. A ese personaje lo junto con Fermín y hacemos un desastre. 

LLTV: ¿Tenés escritores que puedan llamarse referentes para vos? 

MC: Si te digo que tengo uno solo te miento. Son rasgos generales, los latinoamericanos tienen una forma de escribir, tienen una marca. Si tuviera que elegir uno, te estaría nombrando un contemporáneo nuestro, que tiene nuestra misma edad más o menos: Marcelo Birmajer. Me gusta mucho como cuenta las historias. Así como lo más cercano. Estoy leyendo un libro tras otro…Me gustaría a mí escribir con esa facilidad. Encontrar en un escritor algo que te acerque a la literatura.   

LLTV: ¿Tenés vicios en el ejercicio de la lectura? 

MC: ¡Millones! Primero que no se le ocurra a nadie tocarme un libro en la biblioteca, porque aparte en el desorden que tengo, tocaron algo y me doy cuenta. Soy de forrar algunos libros. Junto dos hojas en blanco tamaño oficio, pegadas con cinta scotch en el medio. Esto lo hago cuando digo, y este libro a quién le importa lo que estoy leyendo. En todo caso preguntame qué estoy leyendo, pero solo lo hago con algunos. No puedo no tener un lápiz, si tiene goma en la otra punta mejor, sino además una goma y un sacapuntas. No puedo no tener eso cuando leo. No me gusta marcarlos con birome, tiene que ser lápiz. Nunca los borro, siento que daño el libro pero no tanto. Resaltador no uso, salvo los libros de Freud de la época de la facultad, ahí si. Esos están hechos un desastre. Pongo muchos signos de interrogación, muchos dos palitos significa una cosa, tres palitos, significan otra. Muchos signos de exclamación. Mucho “ja ja ja” si me parece una boludez lo que estoy leyendo. Llaves, corchetes y paréntesis.
 
Por ejemplo, el otro día encontré en un libro la palabra “Calimba”. Que la había escuchado hace mas de 20 años cuando iba a ver Don Cornelio y la Zona (Palo Pandolfo). Hay un tema que a mi me encantó siempre que se llama “Tazas de Té Chino”, y hay una parte de la canción que dice “Antigua Calimba”. La busqué en aquel entonces en el diccionario y no estaba. Y lo terminé de encontrar en un libro, viene de “carimba”, que era una marca hecha con un hierro al rojo vivo. A los esclavos, a los negros africanos, se los marcaba  en la cara, como si fueran animales, para señalar la propiedad del dueño y recuperarlos por si se fugaban. El Diccionario de la Real Academia Española la llama “calimba”, pero la palabra que se usaba en los siglos XVI y XVII era “carimba”, y así aparece en todos los documentos de la época. Este fragmento esta subrayado con todos los signos matemáticos que se te ocurra. Fue un doble hallazgo, aquella palabra que en su momento no encontré, y por otro lado, algo en relación al título que había elegido para mi libro, esa expresión en la cara, rasgo o como quieras llamarlo, que en lugar de hacerse con un hierro hirviendo, esa marca queda en el alma y  la deja para siempre esa cosa redonda.
 

Entrevista realizada por Walter Gómez

Marcelo Campaner además de ser el autor de el libro Las caras de la Redonda, es psicólogo. Trabajó en el Hospital Borda y fue el psicólogo de las inferiores del Racing Club de Avellaneda

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